Mantener una buena y variada nutrición es fundamental para fortalecer el sistema inmunológico y lograr una vida saludable. En ese sentido, la vitamina C es una de las mejores herramientas ya que es necesaria en muchos procesos importantes de nuestro cuerpo, entre ellos aumentar nuestras defensas.

La vitamina C es, quizás, la vitamina más popular para fortalecer el sistema inmunológico, ayudándote contra resfriados tan comunes en esta época del año.
Algo importante a tener en cuenta es que, al ser una vitamina que no puedes sintetizar por ti mismo, tienes que ingerirla a diario a través de alimentos o algún complemento alimenticio, para que de esta forma consigas llegar a los niveles óptimos diarios y poder obtener todos sus beneficios.
La vitamina C (también llamada ácido ascórbico), es una vitamina hidrosoluble, imprescindible en el desarrollo y crecimiento, y con un sinfín de beneficios para la salud.
Descubre todos los beneficios de la Vitamina C
Actúa como un potente antioxidante ayudándote así a proteger las células de los daños causados por los radicales libres, y fortaleciendo tu sistema inmune.
Además, es necesaria en la formación de colágeno y tejido cicatricial, por lo que si carecemos de esta vitamina, la cicatrización y curación de heridas se vería afectada. Y por supuesto, es necesaria en la recuperación de lesiones de tendones y ligamentos.
Puedes obtenerla a través de la alimentación o mediante complementos alimenticios, que te ayudarán a controlar la cantidad que consumes diariamente. Ya que muchas veces, por motivos de trabajos, estrés de la rutina… no conseguimos llevar unas pautas alimenticias correctas, dando lugar a la carencias de ciertas vitaminas y minerales.
Esta vitamina es necesaria para todo el mundo, tanto si llevas una vida activa o algo más sedentaria, ya que los humanos no podemos sintetizarla por carecer de la enzima gulonolactona oxidasa.
También hay que destacar que contribuye en la formación de hierro, además de apoyar la formación y liberación de hormonas, como por ejemplo la testosterona. Es recomendada en casos de enfermedades infecciosas, cánceres, lesiones u operaciones graves, quemaduras, estrés, anemia por carencia de hierro, para prevenir arteriosclerosis, osteoporosis, incluso durante el embarazo y lactancia, además de en casos de desnutrición o diálisis.
Hay estudios que demuestran que la deficiencia de vitamina C se asocia con enfermedades cardiovasculares, por eso es tan importante ingerir frutas y verduras en nuestra alimentación diaria, y así obtener todos los micronutrientes necesarios.
Esta comprobado que pacientes con enfermedades crónicas como el cáncer, diabetes o los fumadores disponen de concentraciones más bajas de Vitamina C. Por lo cual, en estos casos el cuerpo estaría sometido a mayor estrés oxidativo, y sería necesario un aumento de la ingesta de Vitamina C.
Cómo debo tomarla
Al ser una vitamina hidrosoluble, es decir, que se disuelve en el agua, y no acumularse en nuestro cuerpo, es importante consumirla todos los días, ya sea a través de alimentos o complementos alimenticios, y así puedas elegir la que mejor se adapte a tus necesidades.
Un buen momento para tomarla sería en el desayuno. Aunque otra opción que recomendamos es consumirla tras tu entrenamiento, ya que te ayudará a reducir el cortisol, y te protegerá de los daños que causan los radicales libres.
Como existen varios complementos alimenticios con diferentes presentaciones, cantidades en miligramos, e ingredientes que la refuerzan, vamos a enseñarte algunos ejemplos para que las conozcas un poco más.







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